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Mi estanque


Comencé por marcar en el suelo con talco la marca del estanque boca abajo y comencé a cavar retirando los tapines del césped. 
Aunque el estanque es pequeño, la profundidad es considerable y tuve que cavar un hoyo bastante grande, pero al fin ya veía el proyecto encaminado.
Había leído en internet que debería poner especial cuidado en nivelarlo, para que el agua llegara por igual a los bordes.
Fui a comprar un nivel rápido y ya ven el ingenio que le puse con el palo de la fregona. . . Pero lo que importaba era avanzar y ver resultados. Y así iba sucediendo, sólo paraba para comer o relajarme un poco.
La verdad es que yo lo veía bien encauzado, pero parecía tan soso y desagelado . . . Y es que en cuestiones de jardinería y estanques, se necesita tiempo para que se consoliden las plantas y crezca, para dar consistencia al proyecto.
Por suerte, tengo muchas macetas con plantas ya crecidas y pude adornar las orillas del estanque para que cubriera su desnudez. Compré una bomba y una manguera y la instalé como me aconsejó el dependiente y antes había colocado una especie de cascada con unas rocas que recogí del entorno, restos de una obra cercana, y pasé por entre las rocas la manguera de la bomba para ocultarla un poco, luego quedaría totalmente invisible al crecer las plantas.
Comencé con la obra en primavera y claro, estaba todo el jardín pelado por los fríos y heladas del invierno a parte de que el césped tenía poco tiempo de sembrado y el conjunto en general no era nada más que una lejana promesa. Entonces no podía imaginarme la frondosidad que alcanzó el estanque y su entorno, cada mañana cuando me levantaba, lo primero que hacía era salir al jardín a ver cuánto habían crecido las plantas y sobre todo a ver también si ya salía alguna hoja del nenúfar que estaba sumergido en el fondo Mi jardín está orientado al sur, y como tal recibe mucho sol enseguida abren los capullos de enúfnar.

















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